El regreso

El regreso ya estaba cerca.....por fin. Las últimas semanas habían sido espantosas, el frio, la soledad, la pena y el recuerdo de su gente, provocaban que la cercanía de su regreso fuera algo que cada vez más difícil de tolerar.
Pero el regreso llegó, el día en que tomó sus cosas y emprendió el largo viaje de vuelta a casa. El camino era algo conocido esta vez, los dialectos ella ya los manejaba, por lo que fue mucho mas sencillo todo.....Y la esperanza.....La esperanza había regresado.
Regresó al castillo, por fin, y ahí seguían todos, tal como ella recordaba haberlos dejado. Las fiestas en su honor fueron muchas, los días eran una celebración constante, donde la música se mezclaba con el aire de alegría y... un olor recordado, que ya no se sentía cerca......se había ido, por el momento.....
Así pasó el tiempo, las cosas no cambian mucho por por estos lados. La gente seguía igual y lo que era bueno, siguió bueno, y lo que era dañino, siguió dañino.
Curiosas las vueltas de la vida como entrega solo cuando uno está dispuesto a recibir. Y así fue.
Antes de la partida, cuando la princesa no tenía claro nada aparte de su escape, conoció a un príncipe de tierras lejanas.... Un príncipe que no pertenecía al mismo reino donde ella había estado toda su vida y que probablemente no volvería a ver.
Pero el destino juega de la forma mas interesantes. Algo pasó en el príncipe, algo vio en ella, algo que no tenía explicación lógica; Pero la princesa ensimismada en sus cosas, lo dejó pasar sin darle mayor importancia. El contacto fue mínimo durante el viaje, y al regreso, solo se juntaron un par de veces...y es que cada uno estaba rehaciendo su vida y en cosas completamente diferentes.
Pero aquí es dónde se llega a entender un poco eso de que todos los caminos llegan a un algún lugar.
Un año había pasado, y después de muchas negaciones de parte de la princesa, esta accedió a juntarse. El príncipe la había invitado a su castillo. A esa fortaleza que le pertenecía solo a él, ese lugar que ya había compartido con alguien, sin poder olvidar del todo la imagen vaga que tenía de su princesa.
Él la conocía, sabía de sus historias, sabía de los errores y aciertos cometidos antiguamente, así que tuvo dos opciones: arrancar y dejar las cosas como estaban, evitando sufrir, o jugarsela un tiempo y ver qué iba pasando.
Su elección fue intentarlo, ver cómo se iba sintiendo esta experiencia nueva. Comenzó timidamente a entregar cariño y seguridad....y así, solo así, las cosas comenzaron a cambiar. Eso que no había aparecido hasta ese minuto, salió como si hubiese estado esperando el tiempo adecuado para hacerlo. Salió en medio de una burbuja de confianza, de respeto, de química.....olvidada por la princesa mucho tiempo atrás.


